Gato Sphynx

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El origen del gato sphynx o gato esfinge son inciertos.

Pese a que los primeros resquicios de esta raza se sitúan en México, en torno al siglo XX, el origen de lo que conocemos como el actual gato sphynx es canadiense, donde comenzaron a nacer una horda de gatos sin pelo.

Esto se debía a una alteración genética, una anomalía considerada como una virtud física.

En 1971 la raza se reconoce como tal.

El gato sphynx es un gato de tamaño mediano; su cuerpo es compacto y sus patas alargadas y estilizadas. Su cola es larga y fina.

El peso del gato sphynx se sitúa entre los 3.5 y los 7 kg, siendo los machos notablemente más grandes que las hembras.

La cabeza del sphynx es cuneiforme. Sus orejas son grandes y puntiagudas y sus ojos grandes, muy brillantes y expresivos, con una particular forma que recuerda a un limón.

El gato sphynx es conocido por ser el “gato sin pelo” sin embargo no es totalmente cierto, ya que tiene su cuerpo cubierto de una suave pelusa de pelo.

En cuanto a las variedades de color admitidas en el gato sphynx se admiten literalmente todas las variedades y patrones.

El gato sphynx es un gato muy sensible. Necesita un cuidado de la piel continuo: baño, limpieza de orejas y de legañas, además de que es propenso a enfermedades cutáneas como dermatitis. Además, es un gato sensible a los cambios de clima.

El sphynx tiene una esperanza de vida de entre 12 y 15 años. Es un gato que, exceptuando las dolencias mencionadas anteriormente, no suele tener problemas graves de salud, sin embargo, es propenso a desarrollar enfermedades contagiosas a través del contacto con heridas de la piel, como son la sarna o la leucemia felina.

sphynx

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Son gatos muy dulces y cariñosos, especialmente fieles y unidos al dueño, con el que crean un vínculo fortísimo.

Por su carácter afable y amigable son gatos que conviven perfectamente con otras mascotas y, que, además, se llevan muy bien con los niños, ya que también son gatos muy juguetones y pacientes.

Además, no son gatos muy ruidosos y tienen una virtud por encima de cualquier otra raza de gato, y es que, no dejarán pelos por toda la casa, lo que hace que muchos amantes de los felinos se decanten por el sphynx como mascota ideal.

Se adaptan a la perfección a espacios pequeños y no son muy ruidosos.

Además, el gato sphynx es un gato muy curioso, por lo que seguramente querrá participar en cada cosa que ocurra en su hogar y es muy probable que te siga a todas partes.