Mau egipcio

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El origen de los mau egipcios es tan incierta como remota. Cuenta la historia que la princesa Nathalie Troubetzkoy, durante su exilio, se cruza con un mau egipcio, propiedad de un embajador sirio en Italia.

Fascinada por su belleza, decide llevar consigo varios ejemplares de mau egipcio y comenzar a criarlos en Estados Unidos.

Hasta finales de los años 80 no se comienzan a criar en Europa.

El mau egipcio es un gato que destaca por su apariencia salvaje, recordando a un felino de la selva, pero también es un gato que destaca por su aspecto fino y elegante.

El mau egipcio es un gato de tamaño mediano y cuerpo alargado. Su peso oscila entre los 3.5 y los 5.5 kg.

Su cabeza es pequeña, redondeada con orejas de tamaño mediano y ligeramente redondeadas.

Sus patas son de tamaño mediano y su cola es larga. Los ojos del mau egipcio son grandes, muy expresivos y brillantes, y, verdes o amarillentos.

El pelo del mau egipcio es corto, suave y brillante. Es el único gato que tiene manchas naturales, ya que el resto de gatos moteados (como el gato bengalí) son híbridos y sus manchas fueron conseguidas a raíz de cruces.

En cuanto al estampado de su pelaje recuerda inevitablemente al del leopardo: grandes motas oscuras sobre una base lisa.

Podemos encontrar tres variedades de manto: black silver sopotted tabby (base plateada y manchas negras), spotted tabby (base marrón con manchas negras) y black smoke.

El mau egipcio no necesita cuidados especiales, salvo un cepillado semanal para ayudarle a eliminar el pelo

Esta raza de gatos tiene una esperanza de vida de entre 9 y 15 años. Es un gato que en general goza de buena salud, pero tiende a sufrir problemas respiratorios o cardiopatías hipertróficas.

mau

mau egipcio

El mau egipcio es un gato inteligente, vivaz y juguetón.

Le encanta observar, jugar solo o con su dueño.

Es un gato muy activo por lo que es especialmente aconsejable para espacios grandes o casas con jardín, ya que además, le encanta cazar.

Además, es un gato muy mimoso y noble, por lo que le encanta dar y recibir mimos de su dueño.

Además, no soporta estar solo en casa, por lo que convive a la perfección con otros animales.

El mau egipcio no es un gato especialmente ruidoso, sin embargo, en época de celo si puede hacer mucho ruido.

El mau egipcio es un gato que convive perfectamente con otros animales.