Gato Burmilla

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El origen del gato burmilla es reciente. Todo comienza a principios de los 80, en Gran Bretaña, de un cruce accidental entre un gato persa chinchilla y una gata burmés

Al parecer, el gato chinchilla que da origen a la raza, se escapó de su casa y se apareó con la gata de la vecina.

En el año 1984 se funda Burmilla Cat Club, y en 1986 es cuando finalmente se reconoce oficialmente la raza por la federación internacional felina (F.I.F.E.).

El gato burmilla es de tamaño pequeño tirando a mediano. Su peso se sitúa entre los 3 y los 6 kg.

Es un gato estilizado, de cuerpo alargado. Sus patas son de tamaño mediano y finas y su cola de tamaño mediano y fina.

Sus ojos son muy característicos, ya que están enmarcados en negro, como si se hubiese maquillado (característica heredada del persa chinchilla). El color de sus ojos siempre es verde esmeralda.

Su pelo es corto, muy brillante y fino. Es un pelo especialmente sedoso y suave.

En cuanto al color de base del pelaje la base es blanca plateada con un sombreado (shaded o Shell).

Pese a que el color base del pelaje siempre debe ser blanco o gris plateado, como colores extremos del pelo se admiten otras tonalidades como azul, negro, chocolate, lila o canela.

Además de los característicos ojos, el gato burmillla, hereda del persa chinchilla la famosa “eme”de la frente.

El gato burmilla no requiere unos cuidados especiales, sin embargo, es recomendable cepillar su pelaje una vez por semana, para ayudarle a eliminar el pelo muerto.

El gato burmilla no es un gato especialmente longevo, ya que su esperanza de vida se sitúa entre los 12 y los 15 años de vida.

Es un gato que goza de una excelente salud, y no es propenso a sufrir ninguna enfermedad en concreto, más allá de las que pueda sufrir cualquier otro gato doméstico.

burmilla

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El gato burmilla es un gato fino, con un carácter cariñoso, pero a la vez algo caprichoso.

Lo da todo por ti, pero también te lo exige todo. Le gusta dar cariño y mimos, pero también recibirlos. Es un gato que no soporta estar solo.

El burmilla tiene un carácter ideal, ya que ha heredado la tranquilidad y la placidez tan característico del persa, pero con un toque vivaracho tan característico del gato burmés.

Es un gato ideal para vivir en espacios pequeños, ya que se adapta a la perfección, pero también se adapta a convivir con otros animales perfectamente.