Gato Azul Ruso

azul ruso

Aunque su origen es incierto, pues se cree que los primeros gatos de esta raza llegaron a Inglaterra procedentes de Rusia; de hecho, en un principio se les conocía como gatos arcángeles, ya que los primeros ejemplares se cree que provenían de la ciudad de Arkhanglesk.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la raza queda mermada hasta el punto de que prácticamente había desaparecido, cuando los criadores decidieron recurrir al empleo de gatos británicos de pelo corto (gato british shorthair) y siameses azules (bluepoint) para así conseguir mejorar el color de los ojos y reavivar la cría de la especie.

A partir de los años 60 se comienza el camino hasta conseguir la apariencia actual del azul ruso.

El azul ruso es un gato de tamaño mediano a grande, especialmente los machos, pudiendo pesar desde 3.5 a 7.5 kg.

Es un gato estilizado, musculoso, con una cabeza ligeramente triangular y esbelta. Su cola y sus patas son largas y estilizadas.

Sus ojos son grandes, almendrados y de color verde, siendo esta característica una de las más famosas de la raza.

Sus orejas son de tamaño mediano y su hocico ligeramente corto.

Una de las características más destacables del azul ruso es precisamente la que le da el nombre a la raza: el manto azul inconfundible. En el mundo felino, el color gris plateado se denomina azul. No se admiten otros colores, solo variedades de gris.

Su pelaje es espeso y tiene un doble manto de subpelo. El azul ruso goza de un pelo suave, delicado y muy brillante.

A parte de los chequeos veterinarios correspondientes y sus vacunas, es importante cepillar el pelaje del azul ruso de vez en cuando. Un cepillado semanal será suficiente, y utilizando, a poder ser, un peine de púas finas y juntas.

El azul ruso tiene una esperanza de vida de 10 a 15 años.

No es un gato propenso a ninguna enfermedad en concreto, sin embargo, es una raza de gatos más proclive a contraer enfermedades contagiosas o parasitarias.

azul ruso

azul ruso

El gato azul ruso es un felino vivaz, muy inteligente y noble, pese a que necesita también sus ratos de tranquilidad.

Es un gato observador, le encanta explorar cada rincón de tu casa y, además, es un gato juguetón, por lo que no sólo reclamará su ración de mimos diarios, sino que también querrá que juegues con él.

Es un gato fiel a su dueño y a los demás miembros de la familia, aunque suele tener un favorito. Con los desconocidos suele ser tímido y reservado.

Además, es un gato con una actividad física moderada alta (no se pasa todo el día en el sofá, como el gato persa), sin embargo, adora la tranquilidad, por lo que necesitará sus momentos de silencio y tranquilidad para echarse una buena siesta.