American Shorthair

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Se cree que los primeros american shorthair llegaron a Estados Unidos junto a los colonizadores europeos en sus barcos, para así ahuyentar las ratas durante los viajes.

Eran unos gatos muy apreciados por su carácter cariñoso y apegado a su dueño, y, además, por su instinto cazador.

En 1906 se comenzó a criar la raza como tal, y, de hecho, fue cuando adquirió el nombre actual, ya que anteriormente se denominaba domestic shorthair.

El american shorthair es un gato de tamaño mediano, robusto, pero atlético. Su peso se sitúa entre los 3 y los 5.5 kg.

 Sus patas son de tamaño mediano al igual que su cola.

Su cabeza es redondeada, su hocico es ligeramente grande y achatado y sus ojos brillantes, siendo el color cobre el más popular y apreciado.

El american shorthair tiene un pelaje corto, tupido y admite casi cualquier color: blanco, negro, azul rojo y en varios patrones: como tortie o tabby; sin embargo, el silver tabby es especialmente apreciado.

El american shorthair es un gato que no necesita unos cuidados especiales, bastará con cepillarlo de vez en cuando (1 vez por semana es más que suficiente) para ayudarle a eliminar el pelo muerto; además de las pertinentes visitas al veterinario.

El gato american shorthair es un gato longevo, su esperanza de vida se sitúa entre los 15 y los 20 años, pudiendo llegar fácilmente a los 25 años.

Son gatos que en general gozan de una excelente salud y no necesitan muchos cuidados. Sin embargo, son ligeramente propensos a sufrir cardiomiopatía hipertrófica, una enfermedad coronaria.

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amerian shoorthair

El american shorthair es un gato doméstico conocido por su carácter noble y cariñoso. Sin embargo, no siempre fue un gato valorado, ya que anteriormente no se le apreciaba debido a su sencillez y a considerarlo un gato “común”.

 Estos gatos son conocidos por su afable carácter. Son gatos especialmente cariñosos y apegados con su dueño.

Son gatos muy inteligentes y bromistas, que conviven a la perfección con otros animales y se llevan especialmente bien con los niños. Se adaptan tanto a exterior como a interior. 

Son gatos que adoran pasar tiempo con su dueño y no soportan bien la soledad, además, no son gatos muy ruidosos.